Son tus ojos negros que me atrapan
al infierno que muchas veces es cielo,
en el constante desliz de tu cuerpo
y al caer en tus brazos, fuego quemando
y frío congelando.
Escasez de amor es lo que tu me das ¡mala mujer!
aprovechas tus encantos para envolverme
y luego dejarme atravesada la flecha envenenada en mi pecho
son tus palabras que me dejan atormentado y sin salida.
Mientras tanto sigo hipnotizado por ti mala mujer,
ya vuela lejos de mi presencia y has daño por donde quiera
que vayas , pero no te quedes mas.
Que otro ciego a pesar de la ceguedad admire tu belleza
desvelándose en tu contemplación, y la pasión con la lujuria los mate
de gula, mi despreciada y amada mala mujer.
Maria Guillermina Vera
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